AVISO IMPORTANTE.
Debido a dificultades técnicas, la opción de compra directa se encuentra deshabilitada. Si tiene interés en adquirir alguno de los libros escriba a totum@totumrevolutum.org y le responderemos con los detalles para realizar el pedido.
Gracias y por favor, disculpe las molestias.

blogumrevolutum.png
  • Rafael Alarcón Herrera

Pícara heráldica refranera.

Existe el tópico, de que los refranes son sentencias propias del pueblo llano, formas ingenuas de la cultura popular. Sin embargo, dicho tópico se desvanece cuando comprobamos, no sin asombro, que también los nobles hacían uso del refranero. Y no sólo para sentenciar una acción, sino para marcar sus símbolos de rango, sus escudos nobiliarios. Vayan de muestra dos ejemplos.

Paseando por Poza de la Sal (Burgos), nos topamos con una vieja casona en la que campea un curioso escudo nobiliario. Curioso, no tanto por sus insignias como por su peculiar divisa. Refranera divisa que, a modo de bordura, rodea el tercer cuartel del blasón: “Quien bien bela todo se le rebela”, forma antigua del actual: “A quien vela, todo se le revela”, y antítesis de: “Quien mucho duerme, poco aprende”. Sentencia que nos advierte, sobre la importancia de estar alertas para que nada importante se nos escape. Como, por ejemplo, la divisa del siguiente escudo...

Dibujo, cortesía de Elpexa, en Wikipedia]. Más socarrón es el lema inscrito en el escudo heráldico de la villa de Roa (Burgos), esculpido en las portadas de la Colegiata de Santa María y de la Ermita de San Roque: “Quien bien quiere a Beltrán, bien quiere a su can”. Blasón adoptado por su ayuntamiento, según dicen, porque en 1464 Enrique IV entregó la villa a su poderoso valido, Don Beltrán de la Cueva, y los munícipes quisieron dejar claro que si alguien deseaba estar a bien con Don Beltrán, debía estarlo también con su villa de Roa. Evidentemente el refrán no se inventó en tal ocasión, sino que se adaptó heráldicamente porque venía al pelo de las circunstancias, puesto que indica con claridad cómo el que busca favor de alguien está obligado a ser agradable con sus allegados. Aunque los ingenuos opinen que el origen del refrán viene de que: “el cariño que se profesa por una persona suele extenderse a sus allegados, o a lo que está relacionado con ella”...

El refrán original parece ser aquel que reza: “Quien bien quiere a Pedro, no hace mal a su perro”. Algo parecido a: “El que quiere la col, quiere las hojas de alrededor”. Sin embargo, a partir del asunto de Roa, el refrán que hizo fortuna fue el que incluía al poderoso Don Beltrán. Lo vemos aparecer en La Celestina (1944), de Fernando de Rojas : “Quien bien quiere a Beltrán, a todas sus cosas ama” (auto XVII 171). También lo mencionará Cervantes en su Rinconete y Cortadillo, dentro de las Novelas Ejemplares (1590). Circunstancias que abundan en el giro socarrón, y picaresco, escondido tras “tan filosófica” sentencia. Salud y fraternidad.

© 2012 Rafael Alarcón Herrera. Todos los derechos reservados.

--

Totum Revolutum. Libros no convencionales. www.totumrevolutum.org

--


¿Amas el arte románico? No te pierdas esta obra:

El ROMÁNICO como nunca lo has visto: "La erótica sagrada del románico", el nuevo libro del escritor e investigador medievaiista Rafael Alarcón Herrera.


Más información: https://www.totumrevolutum.org/laeroticasagradadelromanico


Más contenidos originales e interesantes en nuestro blog "Blogum Revolutum": https://www.totumrevolutum.org/blog


¿Tienes Facebook? Sigue nuestra página: facebook.com/laeroticasagradadelromanico

81 visualizaciones

Entradas Recientes

Ver todo